Este narrador habla en segunda persona, como si se dirigiera al lector o como si hablara consigo mismo (desdoblando su persona y hablándole a esa otra parte). Suele usarse solamente en determinados fragmentos, y no a lo largo de toda una novela, y además suele usarse con el verbo en presente. El narrador en segunda persona se dirigen constantemente a una segunda persona gramatical (“tú”, “usted”, “vos”, etc.). Este narrador es muy poco frecuente, por las limitaciones estilísticas y narrativas que implica. Ventajas del narrador en segunda persona: Crea, en el momento dado en que se usa, una máxima complicidad con el lector, porque hace como si se dirigiera a él de forma directa, involucrándolo. Inconvenientes del narrador en segunda persona: Usarlo durante todo el relato es contraproducente y forzado, y no permite acceder a ninguna escena en donde el narrador no aparezca ni a los pensamientos y sentimientos de terceros personajes, pasando entonces a un extraño narrador omni...